Blogia
Blog de Patxi

De repente, me llama la atención una especie de cabaña al lado del camino, llena de banderas y un personaje bestido de templario. Es como si alguien decidia hacer un alto en el camino y quedarse allí, vendiendo objetos y recuerdos.

Sigo bajando y después de atravesar pueblecitos llego a Ponferrada.

Cuando cruzo un puente y veo un rio de aguas transparentes en Cacabelos, decido parar y buscar albergue, una vez hospedado decido pegarme un baño. El agua es fresquita y me relajo, y pienso en el símil de que cuando salí de Tossa era como el pan hecho del día, tierno y blandito, pero ahora estoy como el pan después de 11 días, duro, muy duro, tanto físico como mental.

Es de noche, me siento y cuento estrellas en el albergue de Cacabelos; una, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho...

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

0 comentarios

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres