Triatló masificada de Barcelona
Antes que nada quisiera dar las gracias a Diego Cuadrado, que me cedió su plaza para que pudiera correr, disfrutar y puntuar una prueba más. A Emilio Palomino que me hizo de enlace con diego y Vadó Balague (el presi) por su interés en el asunto.
Vaya gentío que había en Barcelona. Triatletas, familiares, curiosos, trasnochadores y gente que iba a competir con su montainbike.
Yo salí en la tercera salida, la de las 09:05. Antes de mi salida hubo dos más, la de las 08:30, y la de las 08:45 y entre salida y salida, los federados se hacían fotos de equipo; del Reus, el Mataró, etc y yo… más “solico” que la una. Como echaba de menos los comentarios, saludo y suertes de mis compañeros del Freebike del Blanes.
En el pitido de salida, salí con ganas de hacerlo bien, nadaba como si tuviera la muerte detrás de mí, aguantando el fuerte ritmo de los triatletas que se asomaban por mi lado izquierdo (el lado por donde respiro). Al llegar a la boya de giro veo que la gente recorta incumpliendo, una vez más, las normas dichas los últimos minutos de la salida por los jueces; la de dejar siempre la boya por la derecha.
Pasamos mi grupillo y yo rozando el espigón y salida a la playa para encarar la subidita corriendo hasta la zona de transición. Había tantas bicis que ya tome mis precauciones para encontrarla enseguida, contando las vayas laterales hasta mi “Adelaida 16 de septiembre” (mi bici).
Salgo ¡echando ostias! del box a un pequeño pelotón formado por 7 corredores, de ritmo fuerte, muy bien acoplados y con buena ética ya que nos íbamos turnando para alcanzar y no ser alcanzados, y entre avisos para no chocar con los principiantes de las dos salidas anteriores. Era realmente una prueba de eslalon.
Transición dos: dejo la bici en su sitio, me calzo las bambas y me pongo mi inseparable visera (tocaba la blanca) y a correr.
El paseo, bajo las torres Mafre, parecía la AP-7 un domingo de verano dirección Barcelona a las 20 horas de la tarde, lleno de corredores de arriba a bajo y, como se pusieran dos en paralelo o te desviabas para adelantar o pedías paso.
Nada más salir, un corredor del Club Triatló de Sant Joan de les Abadesses paso por mi lado tan rápido que me costaba la misma vida seguirle, pero me fue muy bien ya que lo utilicé de liebre para que me marcara un ritmo fuerte durante los 5 quilómetros. A falta de 200 metros esprinté adelantando a mi “liebre” y a cinco más para entrar en meta. ¿el tiempo? Creo que hice 1hora 03 minutos.
2 comentarios
paloma -
Paloma -
QUE BONITO ES EL AMOR!!!!!!!!!!
:-(