Mis amigos suizos del Wildcats
Claude.
Claude.
Hallo Daniel und Claude.
Ich zu Tatsache viel Illusion, um Ihr Geschenk der schweizerischen Auswahl an triathlon zu erhalten, Das wird ohne Zweifel in meinen entrenos stolz hineingehen. Ich hoffe, dass Sie ganz nett sind, und dass Sie die Konkurrenzen genießen
Dank Daniela Ryf für seinen (sie, Ihr) Autogramm. Sagen Sie ihm (sie), dass ich es in der Wand der Meister zusammen mit Norman Standler stellen werde.
En Español:
Hola Daniel y Claude. Me a hecho mucha ilusión recibir tu regalo de la selección suiza de triatlón, que sin duda llevare en mis entrenos con orgullo. Espero que estéis todos bien y que disfrutéis de las competiciones. Gracias a Daniela Ryf por su autógrafo. Dile que la pondré en la pared de los campeones, junto a Norman Standler.
El domingo día 22 de junio había… (al menos eso creíamos), una triatlón olímpica en Balaguer, pero más que una triatlón, eso parecía un Raid de “multiaventura”, me explico: Realmente la salida de la prueba en el “Pantá de Sant Llurenç de Montgai” fue normalita, como cualquier prueba realizada en otros lagos o/y pantanos dentro del calendario catalán, eso se… llena de vegetación subacuática donde a veces se hacia difícil el nado. El segmento en bici ya marcó una diferencia en cuanto al resto de los triatlones del calendario. Era como subir el “Alpe d’Huez” del tour de Francia. Subida, subida y más subidas, y cuando creía que ya no se podía subir más, aparecían más subidas tras subidas. Que locura.
Para los que no se nos da bien las subidas, lo pasamos realmente mal ya que, no veíamos el final de los 42 quilómetros del segmento en bici.
La prueba de correr no fue menos dura, la razón es que después del gran palizón de las subidas, subidas y más subidas, las piernas no estaban para echar cohetes y mucho menos para hacer 10 quilómetros por un circuito con escaleras hasta una catedral, pasar por dentro de una peña barcelonista (por dentro me refiero a su interior), bajar por calles empinadas y resbaladizas hasta acabar corriendo en un camino largo, polvoriento y sin un metro cuadrado de sombra a 35º de temperatura.
Por mi parte, sabiendo que las subidas se me dan muy mal, puedo esta satisfecho de haber podido acabar y ayudar a mi Club a puntuar, junto a Albert y a Isidro.
Mención especial a Mamen, segunda de las féminas ¡¡¡que Crack!!!
He visto los gráficos del circuito en bici y realmente asustan.
Con solo decir que los primeros 10 quilómetros, asciendes 500m de altitud respecto al punto de salida.
En todo caso pese a que no me gustan las subidas, despuéws vienen las divertidas bajadas.
La natación en ese estanque en medio del parc de l’agulla, no me resultaba molesto; el agua aparentemente sucia casi como nadar en un tazón gigante de Colacao y más bien templadita, a unos 20 grados, me hizo dudar hasta pocos minutos de la salida si utilizar neopreno o no, pero viendo que los “cracks” se lo ponían, decidí utilizarlo.
Salida rápida y limpia, al menos por mi lado izquierdo de la salida (248 triatletas en la salida masculina), salida normal de boxers y… a sufrir en bici.
Que “jodido” que iba, ¡madre mía!, pocas veces he tenido esa sensación tan angustiosa. El corazón me iba a mil por hora y con un latido tan fuerte que podía contarme las pulsaciones por minuto sin palpar mi arteria Carótida o radial. Las piernas súper congestionadas los primeros quilómetros de la salida, bloqueado y sin poder seguir el pequeño pelotón con el que salí de la transición 1.
Menos mal que fui alcanzado por otro pelotón y me pude poner a rueda y aguantar mi calvario y aún así a falta de 4 quilómetros no pude mantener el ritmo y me descolgué.
Es muy probable que el cambio de entrenos, no tanto de volumen por la preparación del Ironcat, y más de series y pesas, me haya dejado tocado, porque no era normal.
Corriendo me fue mas o menos bien. Al final 1 hora, 05 minutos, 09 segundos para una prueba para olvidar.
Es merecido nombrar el carretón de Emilia Maria “Mamen” con un tiempazo de 1 hora, 10 minutos. Vaya Crack.
Al final de la jornada merendola-cena con los componentes del Club, que siempre es de agradecer la buena compañía y la guinda a toda la jornada, la clasificación de la selección Española de Futbol. España 2 – Suecia 1.
La verdad es que tener que levantarme a las 04:30 de la mañana del domingo para ir a Salou y correr una triatlón, no me hacia mucha gracia, y no lo digo por tener que disputar la prueba de distancia olímpica, sino por el largo viaje de más de dos horas. Pero no más lejos de la realidad, fue parte de un buen fin de semana; sin lluvia, bien acompañada por los veteranos del Club, una carrera limpia sin caídas ni sobresaltos y sin los dolores en las articulaciones afectadas por la caída en Mataró.
He de decir que fue un detallazo por parte del Emi Palomino que nos dejara el monovolumen para poder hacer el trayecto todos juntos hasta Salou.
En cuanto a los detalles de la carrera… bueno, la natación no me fue muy bien, la verdad, se me empallaron las gafas y con el sol de cara era casi imposible orientarse y coger confianza para poder llevar un buen ritmo.
En bici me acomode en un pelotón de 6 triatletas, entre los que estaba David Aldea, y que a falta de dos vueltas y agrandó con 12 más… aproximadamente.
La carrera a pié… como a mi me gusta, con un buen ritmo y sin la preocupación de los dolores en la rodilla derecha. Pin pun y en meta con 2 horas 5 minutos.
La pena de todo es que abandonara Ricard y que no hubiéramos conseguido más puntos por equipos, pero lo importante es que lo pasamos bien y todos llegamos sanos a casa para poder ver por la tele la formula 1 y ver a mi amigo nando, para los demás… Fernando Alonso.
Próxima cita: Manresa. Lo bueno es que esta mas o menos cerquita de casa, lo malo es que es un Springt
Vamos que se tenia que correr, si o si.
Un triatlón “sprint” con lluvia es como encender antorchas en una fábrica de pólvora. Ya de por si, una triatlón en sprint me gusta menos que un plato de acelgas con chistorra, pero bueno, aprovechando que es en Mataro y que es de los primeros triatlones de la temporada, uno se decide a ir, pero si encima llueve… la cosa se pone seria.
Que si, que hay jueces y voluntarios que constantemente te dicen “cuidado, cuidado”, ¿pero como que cuidado cuidado?, ¿estamos en una carrera o en una excursión a port aventura? Eso es como decirle a Fernando Alonso, Raikkonen o Hamilton en el Gran Premio de Mónaco ¡que no corran! Vaya tela…
Y es que claro… yo me caí con la bici, pero no fui el único. Presencie dos accidentes, el de mi compañero de equipo Isidro Alba y el de otro triatleta, por no comentar las dos chicas dobladas con heridas en las piernas (de una caída, claro). En total 15 participantes retirados y unos tantos con heridas y magulladuras por todo el cuerpo, pero que como yo continuaron.
¿Vale la pena jugarse la salud para una triatlón en sprint? ¿Tantas horas entrenando para acabar lesionado? ¿Es que se tenia que correr si o si?
No quiero meterme con la federación, de verdad. Y no puedo, la razón es la excelente organización del Ironcat por parte de los mismos y que, bueno… una critica constructiva nunca va mal ¿vedad?
Para acabar decir que a mi llegada en meta no me pudo atender ningún sanitario, y creerme que los busqué, pero las dos unidades sanitarias estaban de servicio ¿os imagináis donde?
Mi resultado final fue el 70, pero con una caída en bici a 200 metros de los boxers, arrastrando la bici con la rueda trasera medio salida y la cadena clavada, ya puedo estar contento.
“RIIIIING” – Suena el despertador a las 05:10 de la mañana, ¡que madrugón! y por cierto… que mal he dormido en esa cama de hotel que mas que un cojín parecía que dormía sobre un saco de porlan endurecido.
Aunque parezca mentira ya escucho movimiento en los pasillos del hotel y deduzco, por los comentarios, que no son trasnochadores, sino triatletas. Que locura quien me mandara a mi meterme en estos berenjenales, con lo bien que se esta en la cama.
Que remedio me queda que lavarme la cara y situar mi material mi material en mi mente -¿Dónde esta el neopreno? ¿y la vaselina? –Me he de cambiar el dorsal de la liga catalana por el del Ironcat.
Son las 06:00 de la mañana y bajo al almacén que generosamente nos ceden los propietarios del Hotel para recoger a mi “Adelaida 16 de Septiembre” que es como llamo cariñosamente a mi bici.
Me dirijo a boxers para embadurnarme de vaselina todo el cuerpo, para que el neopreno se escurra cuando quiera quitármelo en plena competición, mientras observo los primeros rayos de un sol que a dudas penas se asoma entre sospechosas nubes negras, y claro, no puedo evitar mirar al circuito de natación y lo lejos que están las boyas.
-La ostia, ¿y ese circuito lo he de hacer 2 veces?
Me reúno en boxers con David Rubio y Juan Palomo (mis compañeros de equipo) y entre comentarios para descargar tensiones nos damos cuenta que en breve se va a realizar la salida.
06:59 de la mañana. Anuncian los jueces que solo falta un minuto. No puedo remediar pensar el día que se me ocurrió prepararme para esta prueba. Fue un día, en noviembre cuando empecé a entrenar hasta hoy. Entrenando bajo la lluvia, con fiebre, la mañana, tarde y noche. Tantos quilómetros nadando, tantos en bici y otros tantos corriendo. Recuperándome de la lesión de rodilla he incluso de un ataque de un perro.
07:00 ¡¡¡¡PIIIIIIIIII!!!!, al agua. No se ve nada, todo es agua turbia pero es igual. Nado como si de un triatlón olímpico se tratara.
Llevo un buen ritmo, lo suficiente para dosificarme pero sin ir dormido. Me da tiempo a pensar en la técnica. Voy adelantando y me sitúo en un grupito de nadadores con un buen ritmo –aquí me quedo, ya levantarán ellos la cabeza por mi y me orientaran para seguir un buen trazado en el circuito, pero como se despisten, me voy con ellos a Mallorca.
Una hora y once minutos después salgo del agua dirección a boxers para coger la bici y encarar los 180 quilometracos.
Paloma me da ánimos –¡¡¡Muy bien Patxi!!!, ¡¡¡Vas bien!!!, ¿necesitas algo?, ¡¡¡No corras!!!
¿Qué no corra? No puedo evitar dejar caer una ¡¡¡CARCAJADA!!!
Salgo como dirían en el pueblo de mi padre “echando leches” para adaptarme al circuito llano y acoplarme cómodamente a la bici. Me como un gel y un trozo de barrita “Powerbar”.
Intento llevar una media de 30 quilómetros la hora, pero mi cuentakilómetros marca 37km/h. Primera duda: ¿bajo el ritmo y dosifico, como me dijo que hiciera Vadó, el presi de mi club o tiro a ver si lo aguanto con “d…s co…..es”? He de decir que opto por la segunda opción.
Un vuelta, dos, ¡¡¡La ostia consagrada!!! AHORA SE PONE A LLOVER, ¡¡¡vaya tela marinera!!! Voy calado hasta los huesos, mientras que los otros competidores van con impermeables. Me entero que han habido varios accidentes. Tres vueltas, cuatro… la cosa va muy bien y además la lluvia nos da un respiro, pero empieza a soplar un ligero viento de cara dirección al mar. Entonces recuerdo palabras sabias de mi amigo y compañero Emilio Palomino. Atentos:
-Patxi, tranquilo, si llueve no hará viento
Cinco vueltas y la ultima LLOVIENDO Y CON VIENTO (Emi, que sepas que me acordé de ti, y no con mucho cariño).
Entro en boxers detrás de otro triatleta con un casco aerodinámico y una bici futurista. Entre “aupa Josechu” y “Oso ondo” (muy bien en castellano) descubro que el tipo es Vasco.
Me cambio el mono de bici por el de competición ligero, el calzado por unas bambas, el caso por mi visera y escucho a mi Paloma ¡¡¡Vamos Patxi!!!, ¿necesitas algo? ¿todo bien? ¡¡¡Venga, que vas bien!!! ¡¡¡que esto… (pausa de cinco segundo seguidos de unas risas)… ya se acaba.
Joder, ¿Qué ya se acaba? Me quedaba la maratón y lo peor de todo, la rodilla derecha me iba a petar.
Empiezo a correr y… que dolor. Una vuelta, dos y cuando me quiero dar cuenta descubro que el dolor de la rodilla desaparece. Gano confianza pese a que el cansancio empieza a hacer mella y a falta de dos vueltos (uno 12 km) he de andar en los avituallamientos para comer y coger fuerzas para vencer el agotamiento.
Paloma me acompaña los últimos metros y entre los aplausos de la gente, sobre todo del montón de Vascos que habían en la entrada a meta (que majos que son), y escuchar mi nombre por el megáfono del spiker, me da fuerzas para entrar dignamente en meta y por fin descansar siendo ya un FINISHER.
Ironcat 2008: 3800metros nadando, 180 quilometros en bici y 42 quilometros corriendo en 11 horas y 31 minutos 54 segundos. Puesto en la clasificación general Nº58.
Eskerrik asko, Laster arte
GRACIAS PALOMA.
En breve el video de Patxi en el Ironcat en Youtube.
Clasificación general de la prueba en:
http://www.triatlo.org/08result/08ironcatg.pdf
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